Quienes somos

Nuestra Historia

Misión

El Colegio Filipense “Nuestra Señora de Lourdes”, como escuela católica, propicia en sus estudiantes la formación integral de calidad y la vivencia de la espiritualidad Filipense; a través de ambientes incluyentes, de respeto, acogida, amor y alegría, con un modelo pedagógico humanista, profundización en lectoescritura e inglés y estrategias para la prevención de riesgos; alcanzando el perfil de estudiantes competentes, con un proyecto de vida consolidado, siendo agentes renovadores de la realidad social.

Visión

El Colegio Filipense “Nuestra Señora de Lourdes”, se proyecta para el 2025 como una institución educativa con excelentes resultados académicos, con un proceso en inglés y lecto-escritura fortalecido, visible y reconocida en la ciudad por la formación en valores, los ambientes escolares sanos, sus prácticas pedagógicas y escenarios formativos pertinentes.

Redes Sociales

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VALORES FILIPENSES

La espiritualidad Filipense concibe la oración como una búsqueda del sentido del hombre, del mundo y de la historia desde Jesucristo mediante:

  • Una vivencia auténtica-mente cristiana con especial acento en el mensaje de Jesús.
  • La acción del Espíritu Santo en las personas y en la historia.
  • Una especial devoción a María.

Se entiende como un crecimiento personal y social puesto al servicio de la justicia, la libertad, la convivencia y la paz. Supone:

  • Una reflexión crítica y una denuncia respetuosa ante la realidad de injusticia presente en el mundo.
  • Sensibilidad al compartir concebida como un servicio totalmente desinteresado.
  • Una colaboración estrecha con todos los que luchan por construir una sociedad más justa.

La capacidad de ver en el otro a uno igual que tiene sus particularidades en las que somos capaces de amarle, valorarle, y hacerle próximo; siendo constructores de una cultura del encuentro que trascienda las aulas y los espacios comunes, que permita a cada uno desde sus posibilidades dar lo mejor de sí y se convierta en una formación de ser en cada Filipense.

Brota de un corazón agradecido que se convierte en buen humor y sonrisa de Dios para el mundo.

Se manifiesta a través de:

  • Una actitud de acogida y valoración festiva del encuentro.
  • Relaciones cordiales y fraternas.
  • Creatividad y espíritu de renovación.
  • Un talante creativo y de fiesta.

Nos hace comprender qué es lo grande según Dios y lo que quiere de nosotros en su justa medida.

Este valor Filipense se percibe de un modo especial en:

  • La aceptación de las propias limitaciones, con una disposición sincera de cambio.
  • El descubrimiento y desarrollo de potencialidades físicas, intelectuales y afectivas.
  • Una actitud que no intenta hacer más de lo que puede, pero tampoco menos.

Virtud eminentemente Filipense a la que se llega mediante:

  • La valoración de las cualidades y recursos de cada persona.
  • El reconocimiento, comprensión y aceptación de las diferencias.
  • Creatividad en el trato.
  • Unas relaciones cordiales y fraternas.
  • Apertura, cercanía y cordialidad en la comunicación.

Es un valor cristiano y Filipense fundamental para el crecimiento personal y social. A él se llega por el ejercicio continuado de:

  • Una actuación escolar responsable.
  • La comprensión y la tolerancia.
  • La capacidad de tomar decisiones.
  • La superación de críticas y ofensas.